Dos de los momentos del día más críticos para conducir son el amanecer y el atardecer, por la falta de luz y porque la posición del sol puede producir deslumbramientos. Por ello, en esta entrada te damos algunos consejos.

A la hora de conducir, debes poner “los cinco sentidos”. De todos ellos, la inmensa mayoría coincidirá en que la vista es el sentido más importante, por lo que además de preocuparnos de ella físicamente (ver bien por nosotros mismos), debemos preocuparnos de tener una buena visibilidad en el coche.

Además de llevar una correcta postura al volante y reglar los espejos de forma que se minimice el ángulo muerto al máximo posible, la limpieza de las lunas por dentro y por fuera y un correcto reglaje de los faros, son aspectos fundamentales para conducir con seguridad.  Especialmente, cuando amanece y cuando anochece.

Y es que, a primera hora de la mañana y última hora de la tarde, puedes tener dificultades de visión al volante por la escasez de luz y por la posición del sol. Y no hay que confundir conducir con poca luz a conducir de noche, puesto que, por la noche aunque la luz sea todavía menor que al atardecer o al amanecer, el contraste de la oscuridad total con las luces de los coches y la luminosidad de las señales de tráfico y marcas viales, permite diferenciar la carretera, los vehículos y otros obstáculos con cierta eficacia. Sin embargo, cuando amanece y cuando atardece puede parecer de día, pero la luz natural es muy baja y a veces es insuficiente como para no distinguir con rapidez y facilidad lo que está lejos de nuestro punto de visión. Por ejemplo, en estas condiciones nos costará más ver a los ciclistas, los peatones, o posibles obstáculos en nuestro camino.

conducir atardecer

Al principio del post mencionábamos también los deslumbramientos como otro problema relacionado con la buena visibilidad al principio del día y al final de la tarde, sobre todo cuando conducimos al este al amanecer o al oeste al atardecer. Ver con claridad otros vehículos que circulan por delante o que vienen en dirección contraria es más difícil, porque sólo vemos su silueta y puede confundirse con el fondo. Fundamental: enciende siempre las luces de cruce al amanecer y al atardecer, te ayudarán a distinguir mejor. Ojo también en los cruces, incluso en ciudad. El sol puede deslumbrarnos y no ver un peatón que cruza en un paso de cebra, o incluso no llegar a diferenciar bien la luz del semáforo.

Tres consejos a recordar si vas a conducir con malas condiciones de luz

Luces encendidas: Al amanecer o atardecer no son suficientes las luces diurnas, lleva también encendidas las de cruce.

Moderar la velocidad: Cuando las condiciones de luminosidad no son buenas, lo mejor es que conduzcas más despacio de lo normal.

Programa tus viajes: Si tienes que viajar intenta evitar los momentos de baja luminosidad.

Fuente: auto10.com

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